jueves, 25 de junio de 2015

OPINIÓN: Falta de ardor para la batalla, por Nicolás Hervás


NICOLÁS HERVÁS AMADO

Un breve para pensar

Falta de ardor para la batalla

Tras las elecciones del pasado 24 de mayo los segorbinos perdimos en el Ayuntamiento a un artista que parecía incombustible, lamentablemente  no volveremos a disfrutar de su erudición, retórica ni filosofía. Finalmente el Sr. Calvo, después de mantener en vilo a todo la población, con el ora me quedo, ora me voy, ha decidido que no da un paso más en política –al menos municipal- y ha resuelto renunciar al acta de concejal de su querido Segorbe. Después de tantos años de entrega “desinteresa” a los segorbinos, después de tantos desvelos por todos nosotros  el Sr. Calvo nos deja en la estacada y, nunca podremos saber si ha sido por falta de ardor para la batalla o por la pérdida del poder. Lo cierto es, que nos ha tenido unos días con la curiosidad excitada hasta su máximo grado.

Después de anunciar que no tomaría posesión de su cargo, acto seguido dijo que sí, que no abandonaría, y después de acusar el día 10 de junio a los representantes del Partido Republicano y del PSOE, de indignos y de que no haría “tratos” con ellos ni para ganar ni para perder, el día 12 de junio en rueda de prensa les ofrece formar un gobierno de concentración.

Y el que tantas veces ha proclamado la austeridad en el Ayuntamiento, el día 13 de junio prometió su cargo de concejal, para acto seguido renunciar al acta, lo que implicará un desembolso por parte de todos los segorbinos del importe de dos sesiones plenarias, que puede ascender a 6.000 euros, un dispendio que no deberíamos permitirnos. Y al mismo tiempo que el día 13 prometía su cargo, el día 2 rubricaba una carta dirigida a todos los segorbinos en las que nos comunicaba que abandonaba, carta que se distribuyo el día 21 de junio (una semana después de haber tomado posesión). Afortunadamente todo este folletín kafkiano ya ha terminado, de lo contrario mucho me temo que hubiésemos tenido que recurrir al psicoanalista.

Entre tanto, en un momento de máxima exacerbación de su estado de ánimo, en rueda de prensa nos aseguraba que cumpliría con su obligación de recoger el acta de concejal, asumiendo su responsabilidad como miembro de la oposición, amenazando que estaría vigilante a toda acción de gobierno y, exhibiendo una buena dosis de perversidad, aparentando que desconocía sus fechorías en urbanismo, llegó al desatino de exigir al actual equipo de gobierno que no cumplan las sentencias que en su nefasta gestión ha dejado pendientes de ejecución.


Mientras tanto sus voceros aseguran que se va el mejor Alcalde de la historia de Segorbe y que ha llegado “El final de una era de prosperidad”. No obstante como muy bien dice el Sr. Calvo, el tiempo siempre deja a cada uno en el lugar que le corresponde, y no hará falta que transcurra demasiado tiempo para que nos podamos dar cuenta que la gestión del Sr. Calvo ha sido nefasta para Segorbe.

1 comentario:

  1. Segorbe arría la Bandera Tricolor. Del pueblo más progresista de la Comunidad Valenciana a otro más del montón. ¿Por qué? ¿A que intereses extraños se debe? De pena y de llanto.

    ResponderEliminar