La Comisión Delegada de la Fundación Bancaja en Segorbe ha organizado un
encuentro para conmemorar las tres décadas de su sede como espacio de acción
social y cultural
Segorbe, 6
de septiembre de 2023. La Comisión
Delegada de la Fundación Bancaja en Segorbe ha celebrado hoy el 30 aniversario
de la Casa Garcerán, sede de la entidad que cumple este año tres décadas de
actividad social y cultural en las comarcas del Alto Palancia y el Alto
Mijares.
El encuentro ha contado con la participación del presidente
de la Comisión Delegada de la Fundación Bancaja en Segorbe, Vicente Martínez; la
alcaldesa de Segorbe, Mª Carmen Climent; Alejandro Portilla Garcerán y Enrique
Rivero Huerta, en representación de la familia Garcerán; y la asistencia de
numerosos descendientes de la familia Garcerán.
Durante la jornada se ha rememorado el origen de este
emblemático edificio situado en la calle Colón, la historia de la familia
Garcerán y el momento exacto de la donación, que tuvo lugar en septiembre de
1993 y que convirtió a la Fundación Bancaja en propietaria, conservadora y
dinamizadora del espacio, inaugurado el 17
de enero de 1996 con la exposición Picasso.
Suite Vollard, que marcó el inicio de una intensa
actividad cultural y social en Segorbe.
A lo largo de los últimos treinta años, la sede ha acercado a sus visitantes la obra de artistas de renombre nacional e
internacional como el propio Picasso, Miquel Navarro, Andreu Alfaro, Carmen
Calvo, José Sanleón, Rafael Armengol o Joan Cardells, entre muchos otros. Además, se han desarrollado
programas para colectivos vulnerables, se ha promovido el estudio y análisis de
la tradición social, histórica y cultural de la zona, y se han consolidado
propuestas de dinamización cultural como el Salón Fotográfico de Segorbe, que
este año celebra su vigésimo octava edición.
Durante su intervención, Vicente Martínez ha agradecido a los familiares
su generosa donación y su presencia en este encuentro, para que el que se han
desplazado desde Mexico: ‘’estaremos siempre agradecidos por la confianza
depositada en nosotros al hacernos legatarios, una confianza que esperamos
haber satisfecho y por la que seguiremos dando continuidad a la mejor cultura y
acción social en la Casa Garcerán’’
.
La Familia Garcerán.
Hacia 1830, el matrimonio turolense formado por José Garcerán Gómez y
Teresa Martín se trasladó a vivir a Segorbe. Tuvieron siete hijos y una larga
descendencia, entre la que se encuentra Amadeo Garcerán Simón, último
propietario de la Casa Garcerán.
Amadeo se trasladó a Mexico en 1929 con su mujer Carmen Pérez y sus
cinco hijos. Allí adquirió el Cupón Regalo, un negocio próspero fundado años
antes por uno de sus hermanos. En 1959 volvió a España con toda la familia, se
instaló en Barcelona y dejó a su hijo a cargo de la empresa en México. El
negocio evolucionó hacia la importación de productos y venta al por mayor. Uno
de sus mayores logros fue la construcción de la Finca de Hierro en Valencia
para la ubicación del Cupón Regalo Comercial en la ciudad, que constituyó uno
de los hitos arquitectónicos más importantes de la ciudad en las décadas de los
años 50 y 60. Tras el cierre del negocio de cupones, la familia Garcerán-Pérez
lideró importantes proyectos inmobiliarios, centros comerciales, hoteles y
zonas residenciales en EEUU, México y España.
En esos últimos años, la familia vivió a caballo entre México y España y
continuó muy vinculada a Segorbe. En 1937, la familia colocó el panel de
azulejos que se puede ver en la Fuente de la Teja y también envió desde México
como regalo al Centro Republicano una gigantesca radio de más de un metro de
altura.
Todos los hijos del matrimonio nacieron en Segorbe y fue allí donde pasó
sus últimos días, en la casa Garcerán, donde murieron él en 1976 con 85 años y
ella en 1979 con 81 años.
Una donación para la historia
El proyecto de la actual Casa Garcerán se inició hacia 1949 a cargo del
arquitecto Luis Gay y el aparejador José Campoamor. Las obras comenzaron a
finales de 1950 y se extendieron hasta 1951, teniendo como constructor a Manuel
Rosalén Torrejón. Fue una reforma de una gran complejidad y se llevó a cabo con
los mejores materiales.
Tras el fallecimiento del matrimonio de Amadeo Garcerán y Carmen Pérez,
su hija primogénita Vicenta, que fue quien les acompañó en Segorbe durante el
último tramo de sus vidas, se marchó alternando sus estancias entre España y
México. La casa quedó a cargo de los tíos de Vicenta, que solo la abrían
durante la semana de las fiestas locales para familiares y amigos. Ante una
afluencia cada vez mayor y el temor al deterioro de una casa que no era de su
propiedad, animaron a los herederos a donar la casa a los segorbinos, quienes
coincidían en esa idea para perpetuar la memoria de sus padres y no negociar
con un bien de tanto valor sentimental para ellos.
Así, se decidió que la casa pasara a ser propiedad de la Fundación
Bancaja, pues compartía los fines que los familiares ponían como condición: que
se convirtiera en una sede cultural sin ánimo de lucro.