Víctor Hugo, Quevedo, Blasco Ibáñez, Max Aub… Hemingway.
En alguna ocasión he lamentado el hecho de que el escritor estadounidense
Ernest Hemingway no conociera la entrada de toros de Segorbe como para citarla
en su novela Fiesta (1926), primera obra de importancia del autor, antitaurino
converso, cuya segunda parte está ambientada en los Sanfermines de Pamplona que
desmenuza y describe hasta el mínimo detalle, aunque hubo otras obras
posteriores también de contenido taurino. Mi chovinismo local veía lastimosa su
omisión.
Seguramente no la conocía o no encajaba en el argumento de su obra, que
reconozco no haber leído. Pero Segorbe si aparece entre los papeles del
galardonado con el Premio Pulitzer (1953) y el Premio Nobel de Literatura
(1954) entre otros, y no solamente lo menciona sino que Hemingway estuvo en Segorbe
en plena Guerra Civil, acompañado del también periodista Herbert Metthews, y
también de su amante y posterior esposa, la periodista Martha Gellborn,
encarnada como protagonista de la novela Prohibida en Normandía de la filóloga
y escritora segorbina Rosario Raro, ganadora del Premio Azorín de Novela 2025.
Hemingway contaba con 38 años cuando estuvo en Segorbe como corresponsal de
guerra de la agencia de noticias North American Newspaper Alliance (NANA), Fue
por los últimos coletazos del verano de 1937, cuando la sangre ya había
empapado la tierra y se habían destruido las imágenes religiosas, y todavía los
bombardeos nazis no habían hecho mella en los edificios de la ciudad. Dicen que
disponía de dos salvoconductos, uno de Azaña por si era retenido por los
milicianos y otro de Roosvelt para identificarse ante los nacionales.
Desde el republicano Ministerio de Asuntos Exteriores les prepararon el
viaje hacia el frente con todo lo necesario, transporte y comida, con la
finalidad de que conocieran y difundieran la situación del Ejército de Levante
recién creado.
A primera hora del día 20 de septiembre emprendieron la marcha, desde
Valencia, por Sagunto, Segorbe, Barracas, hasta Alfambra en Teruel.
Aunque no sabemos si se trata de una apreciación de aquel viaje u otro de
los que realizó a nuestra comarca del Palancia durante su estancia en España y
en Valencia, conocemos, de la mano de nuestro paisano Manuel M. Hervás Lino, lo
que Hemingway dijo de Segorbe: "Me alegré al llegar a Segorbe, una ciudad
muy antigua, hermosa y sin alterar por la que había pasado muchas veces, pero
en la que nunca pude detenerme. Bill había vivido allí con Annie y la conocía a
fondo. Tomamos un buen desayuno de café, queso y fruta, y compramos unos
bastones que los habitantes usan para ir al monte, hechos de una madera que
solo había visto en África. También adquirimos cerezas, que guardé en la nevera
portátil".
Parece evidente que esta alusión a Segorbe a la que hace referencia
Hemingway no fue a finales de septiembre en su viaje al frente sino que sería
una fecha anterior (viajó por vez primera a España en 1923) o posterior (la
última en 1959) pero en tiempo estival del año ya que comprar cerezas en
septiembre no parece muy probable.
De cualquier forma dicen que este viaje al frente sirvió de inspiración
para una de las obras más emblemáticas de Hemingway, Por quién doblan las
campanas publicada un año después de finalizado el conflicto bélico y que
inspiró la película del mismo título, dirigida por Sam Wood, por cierto
recientemente emitida por TV.
Sería interesante saber quiénes eran Bill y Anie que cita, y lo que cuenta
de aquellos días de guerra la también escritora y periodista Amanda Vaill en su
Hotel Florida: Verdad, amor y muerte en la Guerra Civil (2013) basada también
en el conflicto bélico, pero hasta aquí hemos llegado.
Rafael Martín Artíguez
Cronista Oficial de la Ciudad de Segorbe

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